¿FUE EL LADRON AL PARAÍSO EL MISMO DIA QUE MURIÓ?
Lc 23:42-43: "Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso."
El Nuevo Testamento fue escrito originalmente en Griego Koine, en mayúsculas, sin espacios y sin signos de puntuación. Por lo tanto Lucas 23:43 originalmente estaba escrito así: "ΚΑΙΕΙΠΕΝΑΥΤΩΑΜΗΝΣΟΙΛΕΓΩΣΗΜΕΡΟΝΜΕΤΕΜΟΥΕΣΗΕΝΤΩΠΑΡΑΔΕΙΣΩ". Traducido literalmente el texto diría: "Y el le dijo de cierto te digo hoy conmigo estarás en el paraíso". Los traductores han colocado los signos de puntuación, donde ellos creen que deben estar. La coma de Lucas 23:43 fue inventada por un impresor de Venecia en 1490. Dependiendo de dónde se coloque la coma, cambia el sentido del versículo. El adverbio "hoy" (σήμερον) está entre el verbo "digo" (λέγω) y el verbo "estarás" (ἔσῃ). Esto significa que gramaticalmente el adverbio "hoy" puede aplicarse a cualquiera de los dos verbos. Si se aplica al primer verbo entonces el texto diría: "De cierto te digo hoy, estarás conmigo en el paraíso". Es decir que Jesús le hacía esa afirmación ese mismo día. Si se aplica al segundo verbo entonces el texto diría: "De cierto te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso. Es decir que ese mismo día estaría en el paraíso. Entonces ¿A qué verbo se aplica el adverbio "hoy"? Veamos que enseña la Biblia:
En primer lugar, el ladrón ni siquiera se murió ese viernes, ya que solo le cortaron las piernas, mientras que "a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas." (Juan 19:32-33). En segundo lugar, Jesús no fue al paraíso, sino a la tumba (Hechos 2:25-27,31-32) de acuerdo a la profecía del salmo (Salmos 16:10), de hecho, cuando resucitó le dijo a María Magdalena: "No me toques, porque aún no he subido a mi Padre" (Juan 20:17). Esto demuestra que Jesús No fue al cielo en ocasión de su muerte. Cristo no podría haberle dicho al ladrón, que ese mismo día iría con él al paraíso, ya que Jesús sabía que ese día no subiría a su Padre (Juan 20:17) sino que estaría descansando en la tumba (Hechos 2:31-32). En tercer lugar, el ladrón no esperaba ir ese mismo día al cielo. Su petición fue: "Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino." (Lucas 23:42). ¿Vino Jesús en su reino ese mismo día? Claro que no. El ladrón sabía que iría al paraíso cuando Jesús volviera por segunda vez, esto ya lo había enseñado Jesús (Juan 14:1-3) (Mateo 25:31,34).
En cuarto lugar, Jesús mismo enseño que los salvos entrarían en el reino de su Padre en el momento de su segunda venida, No en el momento de la muerte (Mateo 25:31,34), Pablo enseño lo mismo (1 Ts. 4:17). En quinto lugar, el paraíso está asociado al árbol de la vida (Apocalipsis 2:7) y a la nueva Jerusalén (Apocalipsis 22:2), es decir, al jardín del Eden restaurado, osea, los cielos nuevos y la tierra nueva (Apocalipsis 21:1) que Dios creará (Isaías 65:17). El ladrón no podría haber ido al paraíso ese mismo día porque aún "esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia." (2 Pedro 3:13). En sexto lugar, cuando Jesús le dijo al ladrón: "de cierto te digo hoy: estarás conmigo en el paraíso", Jesús estaba usando un modismo común en la mentalidad hebrea. Jesús uso este hebraismo para hacer énfasis en la promesa, esto lo confirma (Deut. 30:18).
Por todo lo anterior podemos concluir que Jesús indica una promesa presente de la entrada futura en la vida eterna. Lucas 23:43 enseña la seguridad de la salvación, no la admisión en el reino en el día de la muerte. Jesús no le prometió al ladrón que estaría con él ese mismo día en el paraíso, sino que en ese día le hacía la promesa de un dia estar con el, y ese día es, cómo dijo el ladrón: "cuando vengas en tu reino." (Lucas 23:42).
Autor: Diego Andrés
Fuentes Bibliográficas: "immortality of the soul or resurrection" de Samuele Bacchiocchi.

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